miércoles, 6 de enero de 2010

LAS FUENTES HISTÓRICAS

Las fuentes históricas constituyen la materia prima de la Historia. Comprenden todos los documentos, testimonios u objetos que nos trasmiten una información significativa referente a los hechos que han tenido lugar, especialmente en el pasado. Dentro de ellas, y considerando el valor que también tienen las demás, las fuentes escritas son el apoyo básico para construir la Historia.

El historiador debe atender a la variedad de fuentes históricas, realizando una adecuada selección de las mismas. En sentido general, las fuentes históricas se clasifican en primarias y secundarias.


Fuentes primarias o directas: Son las que se han elaborado prácticamente al mismo tiempo que los acontecimientos que queremos conocer. Llegan a nosotros sin ser transformadas por ninguna persona; es decir, tal y como fueron hechas en su momento, sin ser sometidas a ninguna modificación posterior. Dentro de ellas podemos diferentes tipos de fuentes: escritas (documentos, publicaciones, memorias, correspondencia, obras literarias y científicas); iconográficas (obras plásticas, gráficas); orales (directas, grabadas); varias (objetos la vida cotidiana, paisajes geográficos)


Fuentes secundarias o indirectas: Se denominan también historiográficas. Son las que se elaboran a partir de las fuentes primarias: libros, artículos de revistas y periódicos,...

CIENCIAS Y DISCIPLINAS AUXILIARES

Una vez reconstruidos los hechos históricos, es necesario analizar la información recabada con las técnicas que otras ciencias y disciplinas nos ofrecen, para poder acercarnos a un conocimiento más objetivo y real de los acontecimientos.

Ciencias Auxiliares

Arqueología: Analiza los restos materiales creados por los grupos humanos, especialmente, aquellos vestigios anteriores a la aparición de la escritura.

Geografía: Estudia las relaciones entre los elementos geográficos y la vida del hombre.

Economía: Analiza las formas en las cuales se desarrollan los procesos productivos y su distribución en las sociedades.

Psicología: Estudia el comportamiento individual y social de las personas, así como sus problemas patológicos.

Sociología: Describe la formación, organización y transformación de la sociedad, explicando sus causas y consecuencias.

Paleontología: Estudia y analiza los restos fósiles de animales y plantas.

Antropología: Se encarga del estudio de la evolución del ser humano, desde el punto de vista biológico y cultural. La rama que se encarga de analizar los restos fósiles de homínidos es la Paleoantropología.

Lingüística: Estudia el origen y la difusión de las lenguas o idiomas de los distintos pueblos de la Tierra. Aporta su método comparativo para establecer distinciones entre los grupos étnicos sobre la base del lenguaje o dialecto que emplean.

Disciplinas Auxliares

Cronología: Periodifica y ordena los sucesos históricos en un marco de referencia temporal, tal como los calendarios.

Filología: Estudia una cultura tal como se manifiesta en su lengua y en su literatura, principalmente a través de los textos escritos. Permite establecer relaciones entre distintas culturas a partir de sus semejanzas lingüísticas. Complementa la información otorgada por las fuentes iconográficas.

Paleografía: Estudia los documentos antiguos escritos a mano en cualquier tipo de material, ya sea duro, como en un trozo de mármol, o blando como un papiro, un pergamino o un papel.

Epigrafía: Descifrar las anotaciones o inscripciones realizadas en materiales como piedras (recordemos la piedra Rosetta en Egipto), huesos y madera.

Iconografía: Se encarga de descifrar el significado de las imágenes y de los símbolos. Muchas religiones parten de una convención de signos que no pueden entenderse fuera de ese contexto.

Diplomática: Estudia específicamente documentos, para determinar su autenticidad y validez. Para estos fines se considera el lenguaje, la escritura, y el estilo del texto para llegar a conclusiones sobre la época y el autor del documento.

Genealogía: Estudia las relaciones familiares antiguas. Sirve para el estudio de las dinastías de los gobiernos monárquicos y permite comprender las alianzas entre ellas.

Numismática: Estudia las monedas. En la Antigüedad y en el Medioevo, los principales sucesos eran grabados en monedas, porque estas podían ser vistas y comprendidas por las personas.

Heráldica: Se encarga del estudio de los escudos familiares. Se emplea para conocer los vínculos nobiliarios que se dieron, sobre todo, durante la Edad Media.

Sigilografía: estudia los sellos presentes en documentos de importancia histórica. Relacionada con la heráldica, esta busca obtener información social y legal a partir de estos sellos a partir de los signos o figuras estampadas.

Filatelia: Analiza las publicaciones de sellos postales o estampillas, las cuales muestran, en muchos casos, situaciones históricas importantes.


ESCUELAS HISTORIOGRÁFICAS CONTEMPORÁNEAS

En la cultura occidental, la historiografía se ha desarrollado en diversas etapas, en concordancia con la periodización de la historia de Occidente, tomándose como punto de partida la Grecia antigua, principalmente con los trabajos realizados por Herodoto (siglo V a.C.). De ahí en adelante, las historiografías romana, medieval, y renacentista toman las características propias de la ideología dominante en cada momento, del mismo modo que se manifiesta el Racionalismo en el quehacer histórico de la Ilustración.

Es en el siglo XIX cuando la historia pretende constituirse en ciencia verdadera mediante la utilización de un método riguroso que permitiera alcanzar una verdad de validez universal, de manera semejante a la de las ciencias naturales. Las principales escuelas historiográficas contemporáneas son: el Positivismo Histórico, el Materialismo Histórico y la Escuela de los “Annales”.

Positivismo Histórico (siglo XIX)

Representantes:

Leopoldo von Ranke (historiador alemán, considerado el fundador de la historiografía contemporánea)


Jules Michelet (historiador francés)

Planteamientos:

 Se introduce la necesidad de dotar a la Historia de un método científico objetivo.

 La Historia se hace con documentos, y el historiador no debe interpretarlos, sólo ordenarlos para comprender los hechos.

 Prioriza los datos más aparentemente irrefutables, como las fechas o los documentos.

 Ranke daba prioridad a la historia política y diplomática de los Estados europeos.

Materialismo Histórico(Siglo XIX)

Representantes:

Carlos Marx (“Ideología Alemana”,“El Capital”)

Federico Engel (“El origen de la familia la propiedad privada y el Estado”, “Dialéctica de la Naturaleza”)

Planteamientos:

 Crítica radical al Capitalismo y a la nueva hegemonía de la burguesía.


 El motor de la historia es la lucha de clases, vinculada a la lucha social, económica y política del proletariado.

 Prioriza a las fuerzas productivas (economía) como elemento dominante del análisis histórico.

 El modo de producción condiciona al proceso de vida social, política, e intelectual en general (Comunidad Primitiva, Esclavismo, Feudalismo, Capitalismo).

 La estructura o base económica genera la superestructura ideológica y política (“El ser social determina la conciencia social)

 Marx introdujo conceptos básicos sobre los que centró su análisis histórico: modo de producción, relaciones de producción, estructura económica, fuerzas económicas, infraestructura, superestructura, clase social.

Escuela de los “Annales”(Siglo XX)

Marc Bloch y Lucien Febvre (Fundaron en Francia la revista «Annales de Historia Económica y Social» en 1929)

Fernand Braudel (Segunda generación)

Planteamientos:

 Ataca los fundamentos del Positivismo Histórico.

 Recibe una marcada influencia de la Geografía y la Sociología.

 Amplía el campo de estudio de la Historia, pasando al estudio económico, social, geográfico, y sin limitarse al aspecto político y militar; todo esto en un marco de historia total y análisis estructural.

 Critica al documento escrito como base y única fuente de la Historia, ampliando las fuentes a toda evidencia material de la actividad humana.

 Trabajo interdisciplinario para enriquecer el estudio del hecho histórico.


Otras escuelas historiográficas surgidas en el siglo XX son el Estructuralismo, que alcanzó su máximo apogeo en la década de los sesenta, basada en los planteamientos del antropólogo Claude Lévi Strauss; y el Posmodernismo, surgida en los setenta como expresión de la crisis del Capitalismo, teniendo como representantes a Michel Foucault, Paul Ricoeur, Hayden White.

PERIODIZACIÓN DE LA HISTORIA

Para una mejor comprensión y ubicación de los hechos históricos, se han evaluado distintas formas de periodificar la historia. La periodificación se refiere a la clasificación de los hechos pasados de acuerdo a ciertos lineamientos comunes. Así por ejemplo, partiendo de la concepción de que la Historia utiliza como fuentes principalmente los documentos escritos, se ha establecido la invención de la escritura como criterio para la división del desarrollo humano en dos grandes etapas (según Boucher de Perthes): la Prehistoria y la Historia.

Periodización Clásica o Positivista

Establecida en el siglo XVII por el humanista alemán Cristóbal Kéller (Cristóbal Celarius) en Edad Antigua, Edad Media y Edad Moderna. El concepto de Edad Contemporánea fue establecido posteriormente. El problema de esta periodización radica en su marcado eurocentrismo (enfoque positivista), lo cual deja de lado eventos históricos importantes en otros continentes y genera cierta parcialización a la hora de analizar y comparar hechos en uno y otro lado.

Periodización del Materialismo Histórico

Por esa razón, los grandes pensadores del Socialismo Científico del siglo XIX, Carlos Marx y Federico Engels, plantearon una división de la historia, en torno a los modos de producción: Comunidad Primitiva, Esclavismo, Feudalismo y Capitalismo. La sociedad capitalista se derrumbaría por sus contradicciones sociales y económicas, junto a la labor del movimiento obrero, con lo cual se establecería una sociedad dirigida por la clase trabajadora, sistema que es denominado Socialismo, y de ahí, dar el gran salto para la formación del Comunismo, el cual sigue siendo, hasta nuestros días, una utopía.

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martes, 5 de enero de 2010

EVOLUCIÓN HUMANA: UN ESTUDIO ANTROPOLÓGICO

Adaptado de "El primate responsable" de Fernando Silva Santisteban. (*)

Introducción

Desde que Darwin publicó en 1871 The descent of Man and Selection in Relation to Sex ("La Descendencia del Hombre en Relación al Sexo"), obra en la que sostenía que también el hombre había evolucionado desde formas más simples de vida, comenzó el tema y problema de la hominización; es decir, la preocupación por saber cómo el hombre ha llegado a ser lo que es partiendo de sus ancestros filogenéticos. Los hallazgos sucesivos de los restos paleontológicos han aportado un asidero físico y objetivo del proceso y del desarrollo de las ciencias los fundamentos racionales que ahora lo explican.
Árbol filogenético del hombre

Si bien es cierto que las diferencias en los restos fósiles descubiertos no permiten aún establecer la sucesión directa en nuestra cadena filogenética, hay una serie de hechos primordiales, hitos fundamentales , que nos dejan duda del trayecto hacia la humanidad. Tales hechos, que marcan la aparición de los miembros de nuestra actual especie, son: el desarrollo del cerebro, la adopción de la bipedestación o bipedalismo, la fabricación de herramientas, el trabajo, el incremento del lenguaje, la utilización del fuego, el desarrollo de la tecnología, y las primeras manifestaciones del arte.

A esta travesía es que llamamos proceso de hominización, sean cual fueren las características somáticas de los individuos y de las especies que la transitaron desde la condición animal.

África: cuna de la humanidad

Que la evolución del ser humano comenzó en África es un hecho bien establecido: todos los fósiles de los homínidos que vivieron entre los 7 y 3 millones de años atrás proceden de África. Se han señalado unas 14 especies diferentes de homínidos encontrados hasta la fecha, pero, como ya se dijo, los paleoantropólogos no han podido establecer las correspondencias filogenéticas de varios de ellos, ni determinar cómo se extinguieron.


Hace unos diez millones de años el mundo estaba lleno de monos de diferentes formas y tamaños. La historia de los homínidos empieza cuando los primates adoptaron la forma de andar en dos pies y en posición vertical, cambio que significó una primera transformación crucial en su comportamiento a partir del cual habrá de tener origen el linaje humano. Parece que la adopción del bipedalismo tuvo lugar después de un evento climático de trascendencia universal que modificó las condicones del clima con la consiguiente reducción de las selvas y expansión de la sabanas.
Sabana africana
Es probable que los primates se volvieran demasiado grandes para vivir en las ramas y que, al retraerse las selvas, las condiciones del medio los obligara a bajar y correr de un árbol a otro. Cuando estuvieron en el suelo necesitaron cada vez menos de los brazos para la locomoción y quedaron en condicones de hacer mejor uso de ellos. También empezó a diferenciarse su régimen alimentario al recurrir a limentos duros pero nutritivos, como semillas, nueces y raíces. La explicación está en que los dientes de los homínidos tienen una capa de esmalte más gruesa que los dientes de los antropoides y se advierte en ellos signos de fuerte desgaste, de allí que las dentaduras de los monos antropomorfos y de los homínidos hayan evolucionado en diferentes direcciones.

Así pues la posición erguida fue una de las primeras adquisiones en cuanto a la evolcuión humana, el factor primordial que separa al simio y los homínidos. Pero esta se logró lentamente y dicho logro entraña una larga serie de modificaciones, como fueron:

  • La adaptación de los pies para la bipedestación.

  • La liberación y evolución de las manos, con el dedo pulgar oponible

  • y su capacidad prensora, especialmente en la elaboración de herramientas


  • El ensanchamiento del tórax y de la pelvis,

  • Así como otros cambios en las formas y relación de las vísceras y muchas otras modificaciones tanto en el esqueleto cuanto en los músculos de los miembros.

En el curso de éstas modificaciones el centro de gravedad del cuerpo se desplazó hacia atrás, se robusteció la parte lumbar del raquis y se instauró un mecanismo nervioso que tiene su centro en el cortex partio-temporal.

Lo más significativo de todas estas modificaciones fue la transformación del cráneo, en gran manera dependiente de la posición vertical. El desplazamiento del raquis con relación a la cabeza, cuya orientación sensorial debió quedar funcionalmente constante, permitió la rotación de la nuca que separa al occipital cartilaginoso del parietal, creando una hiato donde se desarrolló el occipital membranoso. Con la bipedestación el foramen magnum (el agujero occipital que da paso a la médula espinal en el cráneo de los vertebrados) se desplazó de atrás hacia la parte central de la base del cráneo. Se modificó la arquitectura de la cara así como de los maxilares y fue desapareciendo el prognatismo.

(*)Historiador y antropólogo peruano, (1929-2006). Distinguido con el Premio Nacional de Historia, la Gran Orden Boliviana de Educación y las Palmas Magisteriales en el grado de Amauta.

jueves, 30 de julio de 2009

LOS ORIGENES DE LA CIVILIZACIÓN GRIEGA


INTRODUCCIÓN

La antigua Grecia sentó las bases de la civilización Occidental. Los griegos fueron grandes innovadores en infinidad de campos, pero sobre todo en política, filosofía y arquitectura, y son muchos los que piensan que en las artes y en la escultura no han sido superados todavía. En cuanto a los deportes, celebraban cada cuatro años los juegos olímpicos que aún hoy se conmemoran. Pero a pesar de su sofisticada civilización, no se diferenciaban mucho de sus contemporáneos en cuanto sostenían una sociedad esclavista, donde la mujer estaba relegada a un plano inferior. La historia demuestra que los griegos pasaban más tiempo en guerra que en paz, y esa sería una de las razones para su decadencia, siendo absorbidos por el Imperio Romano en el Siglo II a. C.

MEDIO GEOGRÁFICO


La Civilización Griega se ubicó en la Península de los Balcanes, al Sureste de Europa. Es una región accidentada donde podemos distinguir tres sectores:

A. GRECIA CONTINENTAL:
Conformada por las regiones del Epiro, Tesalia, Beocia, Lócrida y Megárida; enlazadas por la cordillera del Pindo, donde ubica el monte Olimpo.

B. GRECIA PENINSULAR:
Sobresaliendo al sureste, el Ática, con su puerto El Pireo; y, unida por el Istmo de Corinto al sur, el Peloponeso (Laconia), con su río Eurotas. Otras penínsulas son Mesenia, Tracia.

C. GRECIA INSULAR:
En el Mar Egeo, destacan Creta (cuna de la civilización griega), Egina, Salamina, Lesbos, Thera, Rodas, Eubea, las Cícladas y las Espóradas. En el Mar Jónico se ubican Cefaloria, Córcira e Itaca.

La costa oriental de Grecia ocupa uno de los primeros lugares en el mundo en lo que respecta a la cantidad de bahías y a su tamaño. El mar es tranquilo y posee muchos puertos conocidos, desde donde los griegos emprendieron largos viajes a las islas del Mar Egeo y las costas del Asia Menor. Las costas occidentales y meridionales de Grecia son poco profundas y con muchos bancos de arena. Pocas son las radas lugares ofrecen comodidades para convertirse en puertos.

LOS ORÍGENES: LAS CIVILIZACIONES DEL EGEO

LA CIVILIZACIÓN CRETENSE O MINOICA (2700 -1400 A.C.)

Al sur de la península balcánica, en las cavernas montañosas de la Isla de Creta, se originaron los primeros asentamientos poblacionales de la región hacia el 6000 a. C., surgiendo hacia el año 2800 a. C., las primeras aldeas. Fue en el año 2000 a. C., cuando se crearon las primeras ciudades cretenses, erigiéndose fabulosos palacios, fastuosamente decorados y no amurallados, como los de Cnosos, Festos, Mallia y Hagia Triada, desde donde gobernaban cada uno de los numerosos reyes que mandaban sectores diferentes de la isla, conocidos como Minos.

Portada del Palacio de Cnosos
Desde estos recintos, a su vez, se organizaba la actividad agrícola, actuando como centros de almacenamiento y redistribución de alimentos. Para registrar esos productos, los funcionarios crearon un sistema de escritura, aún no totalmente descifrado, denominada por los arqueólogos como lineal A. Los restos del palacio de Cnosos fueron desenterrados por el arqueólogo inglés Arthur Evans. Era un edificio rodeado de terrazas, casas y calles pavimentadas. En su interior se destacaban frescos y dibujos exuberantes, relacionados con la vida marina y el culto al toro.
Juego taurino realizado en Creta


Como la gran mayoría de los pueblos antiguos, los cretenses fueron politeístas. Creían en una diosa madre, representada por una mujer con los pechos descubiertos y sujetando serpientes entre sus manos, lo que se ha interpretado como símbolos de fertilidad. Destacan asimismo los juegos taurinos, donde unos acróbatas se lanzaban sobre un toro, al que previamente provocaban, para evitar la embestida. De otro lado, es famosa la leyenda del Minotauro, ser monstruoso con cabeza de toro que fue muerto por el héroe Teseo, hijo del rey Egeo del Ática, y que simbolizaría la caída de Creta.

Teseo matando al Minotauro


Los cretenses se dedicaron a las actividades agrícolas, ganaderas y se destacaron como expertos navegantes, lo que les permitió un gran desarrollo comercial (talasocracia), al dominar las rutas del mar Mediterráneo Oriental. Importaban estaño, cobre, oro, plata y marfil, y exportaban paños de lana, objetos de cerámica, vino y aceite, siendo sus principales puntos de contacto comercial, Egipto, Chipre, Siria, Asia Menor, Sicilia y el resto de Grecia.

Trirreme griego


El fin de esta civilización es una mezcla factores internos y externos. Hacia el año 1400 a. C., un desastre natural (erupción del volcán Santorín en la isla de Thera), que afectó considerablemente a Creta, favoreció a la invasión de los aqueos, pueblo proveniente de la Grecia Continental, quienes se apoderaron del palacio de Cnosos y desde allí dominaron toda la isla. Sin embargo, éstos serían absorbidos por los elementos culturales cretenses, sentado las bases de la civilización micénica o cretomicénica.

La isla Santorín, en realidad, son restos de lo que fue la antigua isla de Thera que colapsó producto de una erupción volcánica en el 1400 a.C. Algunos creen que es la antigua Atlántida descrita por los griegos.



LA CIVILIZACIÓN MICÉNICA O CRETOMICÉNICA (1600 - 1100 A.C.)


Los primitivos habitantes de Grecia, los pelasgos, fueron invadidos en el segundo milenio a. C. por los aqueos, pueblo indoeuropeo que utilizaba armas de bronce y carros de guerra, proveniente de Europa Central, desde el Epiro y los Balcanes. Durante 400 años aproximadamente se dedicaron a asimilar la civilización cretense, enriqueciéndose con la aportación cultural de los minoicos.

Alrededor del 1600 a.C. comienza a expandirse el fruto de dicha asimilación, una nueva civilización que recibirá el nombre de micénica, debido a descubrimiento de la ciudad de Micenas por el alemán Heinrich Schliemann. Su gran tamaño coincide con la idea de Homero de que esta ciudad era poderosa por obra de su rey Agamenón, el general en jefe de las tropas griegas en la Guerra de Troya.

Máscara funenaria de Agamenón

Según Homero esta guerra se produjo tras el rapto (o fuga) de Helena de Esparta por el príncipe troyano Paris. Esta guerra es la figura central de la épica grecolatina y fue narrada en un ciclo de poemas de los que solo nos han llegado intactos: La Ilíada y La Odisea de Homero.

Personajes de "La Ilíada" de Homero

Otras versiones de la historia fueron elaboradas por poetas griegos posteriores, y por el poeta romano Virgilio en su Eneida. Los que piensan que las historias de la Guerra de Troya derivan de algún conflicto real, lo fechan entre 1300 y 1100 a.C.

Visión moderna del caballo de Troya


El palacio y el reino lo regentaba un gran señor conocido como wanax. En las aldeas estos reyes eran sustituidos por los basileis y consejos de gerontes, que se encargaban de organizar y administrar los campos y actividades artesanales. Comenzaba la división de clases. Los wanax y lawagetas (jefes del ejército) poseían un pedazo de tierra denominado temenos por las tablillas donde se indica que es un pedazo de tierra sagrado destinado a su beneficio y usufructo privado. Las grandes distancias entre los palacios sugieren que no había un poder central en la época micénica, sino que cada palacio era independiente y que Micenas sólo era uno más (a lo mejor el mayor) y de él no dependía ningún otro centro. En cada centro aprovechaban la mano de obra de esclavos y campesinos para la construcción de los palacios, murallas y tumbas llamadas tholoi (tholos).

Muralla de Micenas

Los centros urbanos se basaban en casas a modo de celdas denominadas mégaron. Destacan los palacios que junto a la ciudad estaba protegida por muros “ciclópeos”, como el de Tirinto, o las gruesas murallas de Micenas con la Puerta de los Leones como acceso al complejo amurallado.

"Portada de los Leones" en Micenas


Desarrollaron un tipo de escritura conocida como lineal B, inspirada en la cretense. Los estudios que Arthur Evans realizó sobre tablillas, que contenían dicha escritura, halladas en Cnosos (Creta) se verían culminados con la intervención de Michael Ventris, que consiguió descifrar ese desconocido lenguaje en 1952. Una obra imprescindible “Documents in Mycenaean Greek” publicada en 1956 en colaboración con el filólogo John Chadwick, supondría la culminación de ese proceso de interpretación de la escritura micénica.

Escritura Linea B


El fin de ésta civilización llegaría por las invasiones de pueblos indoeuropeos como los dorios, jonios y eolios, hacia el 1100 a.C.

INICIO DE LA CIVILIZACIÓN HELÉNICA: LA ÉPOCA OSCURA (Siglos XII – VIII a.C.)

Hacia el siglo XII a.C. el mundo egeo y todo el Mediterráneo Oriental se vieron irrumpidas por invasiones indoeuropeas, especialmente de los dorios. Una explicación a estas grandes migraciones fue el desplazamiento masivo que experimentaron pueblos de Europa Central, debido al crecimiento demográfico, provocando el traslado en cadena de otros pueblos. Con respecto a Grecia, según la versión clásica, los ilirios, que vivían en las costas del Adriático obligaron a los dorios, asentados en el noroeste de la península balcánica a emigrar hacia el sur. De acuerdo a ello, los dorios y otros grupos de griegos noroccidentales, poseedores de la tecnología del hierro, invadieron y destruyeron la poderosa civilización micénica. Tras ello, las fortalezas aqueas de la Argólida y Laconia, en el Peloponeso, se convirtieron en centros de poder dorio, extendiéndose luego por las Cícladas, Creta, Chipre y la costa suroccidental del Asia Menor. Además de la interrupción de las comunicaciones, el hundimiento de la civilización micénica implicó también la fragmentación política, la aparición de marcadas diferencias económicas entre los territorios de la península griega, la decadencia del sistema monárquico y el ascenso de una aristocracia rural que basaba su predominio en la propiedad de la tierra, las cosechas y el ganado.

Sin embargo, ante la ausencia de evidencia arqueológica que pueda atribuirse a la presencia dórica, existe la posibilidad de que los dorios hubieran llegado al Peloponeso mucho antes del siglo XII a.C., formando parte del mundo micénico como miembros de una clase inferior, y que, aprovechando una crisis interna, se rebelaron contra su dominio. John Chadwick ha planteado esta teoría basándose en el hecho de que el nombre micénico dado a los esclavos fue dorea.

Algunas zonas como Mesenia, sufrieron brutalmente el impacto de las destrucciones y se desplazaron. A la búsqueda de mejores posibilidades de subsistencia, eolios y jonios cruzaron el Egeo y se instalaron en las islas de Lesbos, Quíos, Samos y en el litoral del Asia Menor, donde ocuparon antiguas plazas aqueas como Mileto, o fundaron nuevos asentamientos. La migración de los pueblos griegos hacia el Oriente es una de las características de la llamada Edad Oscura, que siguió al desmoronamiento de las estructuras micénicas y que se caracteriza tanto por la falta de restos documentales como por el estancamiento material y cultural.

Posteriormente en el siglo IX a.C. la región de Jonia, en el Asia Menor fue la zona más poblada del mundo griego y tuvo una gran influencia sobre la organización política de la península griega con la exportación del modelo de las poleis (polis en singular) y la adopción del alfabeto fenicio como base de la escritura. Aunque en los primeros siglos de la Edad Oscura la inactividad comercial permitió el auge de los mercaderes fenicios, posteriormente, gracias al influjo de estos, se desarrollaría en Jonia la vocación naval de los griegos, quienes, a partir del siglo IX a.C. convirtieron al Egeo en su mar interior.
Alfabeto griego

FORMACIÓN DE LAS POLEIS. A partir del siglo VIII a.C. la vida rural y patriarcal de los helenos sufrió cambios notables. El fenómeno social y político más importante fue la formación de la poleis, ciudades estado con autonomía política, que desempeñaron un papel fundamental en la historia griega, alcanzando su forma definitiva en el siglo VII a.C.: una ciudad rodeada de tierras, con independencia política, autonomía económica (autarquía), leyes y cultos propios. El montañoso medio geográfico griego influenció en que las poleis se situaran en su gran mayoría en territorios costeros de difícil acceso y en valles que estaban rodeados por montañas. Los primeros asentamientos que darían lugar al desarrollo de una polis aparecen normalmente relacionados con sitios más antiguos, santuarios o palacios que habían quedado abandonados o poco utilizados y que volvían a cobrar vida como centro de desarrollo de estas comunidades. Socialmente, dentro de una polis, la célula básica era el oikos (unidad económica compuesta por familiares y grupos de personas que dependan de él). La agrupación de varios oikos configuraba un genos (gens), conjunto de familias con antepasados comunes y raíces en la misma zona. Dentro de la genos, en situación de dependencia, quedaban muchos hombres libres.

Las poleis se asentaron sobre antiguas ciudades aqueas como Micenas

LA ÉPOCA ARCAICA: EL GOBIERNO ARISTOCRÁTICO Y LA EXPANSIÓN GRIEGA (Siglos VIII-VI a.C.)


En sus inicios, las polis estuvieron dominadas por caudillos militares, los basileus, que en muchos casos ejercían el poder religioso y judicial. A mediados del siglo VII a. C., el gobierno de tipo oligárquico se impuso progresivamente sobre el monárquico. De esta manera el poder político pasó a manos de asambleas formadas por representantes de las familias locales más influyentes y ricas, los eupátridas. Cada año se elegía entre ellos a un número determinado de magistrados. Los magistrados se encargaban de dirigir el ejército y llevar los asuntos religiosos, entre otras tareas.

Los miembros de la clase dirigente, denominados aristoi (“los mejores") detentaban el poder económico y político, monopolizaban además las tierras. El pueblo gobernado, el demos, solamente participaba en la vida pública cuando así era requerido por la asamblea aristocrática. Este sistema aristocrático o gobierno de los mejores revela la existencia de círculos de parentesco hereditarios. Desde su nacimiento una persona, ya sea un terrateniente o un campesino, quedaba integrada en diferentes tribus o phylé, divididas a su vez en comunidades formadas por los descendientes de un héroe o de algún dios ancestral (fratías). La rígida estructura social justificó el predominio y capacidad de liderazgo de la aristocracia griega durante mucho tiempo.

Con el paso del tiempo, diferentes factores confluyeron para desestabilizar el orden político y social existente. En primer lugar, la consolidación del comercio y de la artesanía como actividad generadora de riqueza hizo prosperar a ciudadanos que no provenían de las grandes familias y que pese a su poder económico, carecían de derechos políticos. En segundo lugar, el progresivo empobrecimiento de los campesinos hizo que muchos se convirtieran en esclavos al no poder pagar sus deudas, provocando una gran tensión social en el campo y el estallido de revueltas. Por último, la necesidad de tener más cantidad de soldados requería que fueran reclutados entre el pueblo, con lo que se creó la falange hoplita, pero siendo ciudadanos no aristocráticos acabaron pidiendo un reconocimiento de sus derechos políticos.

Falange hoplita o griega


Con el objetivo de resolver la crisis política y social, en algunas polis se decidió dar una respuesta a las exigencias reformistas de las clases inferiores y medias, impulsándose medidas en favor de una mayor justicia social. Se eligieron magistrados extraordinarios para redactar nuevas leyes y mediar en los conflictos existentes. Entre estos legisladores destacan Zaleuco (683 a.C.) de Locri y Carondas (630 a.C.) de Cantana, que decidieron distribuir más equitativamente el poder entre los ciudadanos. La legislación del aristócrata ateniense Dracón subordinó el poder de las tribus a la justicia del Estado. Los legisladores más importantes del mundo griego arcaico fueron Licurgo de Esparta y Solón quien redactó una constitución para Atenas, a principios del siglo VI a.C.

Solón, gran legislador ateniense

LA ÉPOCA DE LOS TIRANOS. A pesar de medidas adoptadas, los conflictos sociales continuaron en muchas ciudades griegas. Entre los siglos VII y VI a. C., ésta situación fue aprovechada por aristócratas que, actuando de manera aislada, trataron de usurpar el poder y acabar con las oligarquías locales. Estos personajes recibieron el nombre de tiranos (palabra de origen asiático, que significa señor neutral). En sus comienzos, llevaron a cabo políticas populares, lo que produjo la aceptación del pueblo pero contraria a las familias aristocráticas. Impulsaron la construcción de suntuosos templos, edificios, e invirtieron los impuestos en obras públicas. Estas obras posibilitaron que una gran parte de la población tuviera trabajo. Su popularidad y prestigio se veía incrementados cuando participaban en guerras contra los Estados rivales. Se organizaron, además, fiestas religiosas en las que participaban todos los ciudadanos sin distinción de clases.

LA COLONIZACIÓN GRIEGA. De otro lado, el exceso de población, los disturbios de las poleis y los intereses comerciales hicieron que a partir del año 750 a. C., se iniciara un proceso de colonización que se extendería por espacio de dos siglos. Las principales colonias (apoikias) se establecieron en las costas de Sicilia; al sur de Italia, Francia, España, el Mar Negro (Pontos Euxeinos), Egipto y Cirene en el norte de África. Las nuevas ciudades del sur de Italia y de Sicilia recibieron el nombre de Magna Grecia. En un principio fueron los campesinos en busca de nuevas tierras para cultivar, los que afrontaron el riesgo. Las ciudades-madre o metrópolis planeaban los detalles del viaje y equipaban a los colonos, que irían acompañados por un aristócrata (oikistes) al frente de la empresa. Al llegar, el jefe de la expedición buscaba un sitio que fuera fácil de defender y repartía las tierras entre los expedicionarios, en partes iguales. Estos pioneros se convirtieron en importantes terratenientes. De esta manera, fueron surgiendo nuevas ciudades con un entorno agrícola a lo largo del Mediterráneo, que serían creadas a imagen y semejanza de las poleis griegas de donde provenían. Este es el caso de Cumas, (en Italia), fundada por colonos de Calcis; Bizancio, a orillas del Mar Negro, poblada por ciudadanos de Megara; Massalia (actualmente Marsella, Francia), colonizada por gente de Focea; Tarento, poblada por colonos de Esparta; y Siracusa (en Sicilia), fundada por el corintio Arquias.